Edición Nº 488 22 de September
Lo que pasó en Tiempo de Seguros
Marcelo Garasini
AAPAS

Luego abordamos el tema de la falta de libertad de elección en la contratación del seguro automotor en operaciones de crédito prendario y planes de ahorro, para lo cual conversamos en primer término con Marcelo Garasini, presidente de la Asociación Argentina de Productores Asesores de Seguros (AAPAS).

TdS: Marcelo, te molestamos en este primer programa de año para hablar un poco acerca de la libertad de elección del asegurado en situaciones donde hay autoplanes o autos con prenda. Quisiéramos saber cuáles son las últimas novedades, qué ha ocurrido y qué ha realizado AAPAS en defensa de los asegurados.


MG: Bien, hagamos un poquito de historia para los lectores: en los 90 no existía la Ley de Defensa del Consumidor; la Constitución del 94, en el Artículo 42 incorpora el concepto del derecho a la libre elección y a la información adecuada y veraz, un tema que también hay que ponerlo en el debate.

A partir de ahí la Asociación creó la Comisión de Defensa del Asegurado, que yo presidí por unos cuantos años y en aquel momento no había entrega de póliza, en el seguro de vida no había entrega de certificados…vos entrabas a un crédito prendario, hipotecario o un plan de ahorro y la sociedad entendía “qué buena tasa para un crédito pero tapo el sol con la mano con el seguro”. Sabía que iba a tener un impacto económico en el desarrollo de ese crédito, había asumido como algo gravoso que el mercado asegurador era el que le desfasaba su cuota mensual.

Es decir, que el sector financiero usufructuaba el seguro a través de no permitirte elegir, porque era un contacto cerrado, un contrato conexo que no te permitía elegir alternativa. ¿Cuál fue la idea de la Asociación? fue instalar en la sociedad que tenía derechos. Primero, para cuidar la imagen del mercado asegurador y los derechos del asegurado, mucho más que los intereses propios del productor. Había que instalar el debate y decir "señores, no se entrega póliza, la tasa del seguro de vida es diez veces lo que cobra la compañía". Me acuerdo de una revista Seguros cuya tapa decía “554 millones de pesos se transfieren al sector financiero por sobrecostos en seguros”.


Así la Superintendencia empezó a emitir resoluciones regulando un poco la actividad desde el punto de vista de seguros. Eso ya es historia. ¿Qué pasó? El sector financiero vio que la Ley de Defensa del Consumidor empezó a darle derechos a los asegurados, los asegurados empezaron a reclamar, teníamos un departamento (y lo seguimos teniendo) con un año de presentaciones en Defensa del Consumidor y en Tribunales Arbitrales de Consumo y la actividad fue regulada por la IGJ, por medio de la Resolución 26 del año 2004, donde a través de un mecanismo de ofrecer cinco compañías entiende el Estado que ya daba libertad de elección; poniendo cinco a propuesta del acreedor, nosotros reconocemos que el acreedor tiene derechos…los fondos de préstamos son de los contribuyentes, los aportantes a los bancos y estamos de acuerdo que hay que cuidar el bien.

Por lo tanto, en ese proceso el Estado entendió que brindando cinco compañías cubría aquel principio constitucional del Artículo 42, y regula la actividad del seguro y le pone condiciones: no puede ser superior el costo de una cobertura de terceros completos a la del mercado en general, empieza a darle transparencia pero limita el concepto que sostenemos nosotros, que el soberano es el asegurado.

Él fue por un crédito y encuentra contratos conexos que lo obligan; eso de darle cinco compañías para nosotros pierde algo esencial que es el derecho a la información adecuada y veraz, al asesoramiento, al valor agregado que damos los productores, no sólo al momento de contratación sino al momento del siniestro.

Tenemos casos de gente del interior que le toca una compañía en Puerto Madero y le dicen: "Venga para acá, traiga la cédula de notificación del accidente". Tenemos rechazos de siniestros porque el tipo perdió sus 72 horas porque no sabía ni en qué compañía estaba!!

Eso no es un mero diagnóstico, son realidades que la sociedad sufre y que los gobiernos, como necesitan dar crédito y que el sistema de automotores venda (y estamos de acuerdo que vendan millones de autos), hacen un poquito la vista gorda, dicho por un Secretario del Ministerio de Economía, que me lo dijo hace unos años…yo llegué a esa entrevista, el tipo me sacó el cálculo, agarró una hojita, sumó y dijo "Acá tenés un sobrecosto del 50% porque es lo que los bancos tienen para encubrir una tasa cero que es mentira, pero que con los sobrecostos del segurito de vida, del seguro del auto, de los gastos no sé de qué, de mantenimiento mensual de la cuota, porque lo que hacés es pagar las cuotas en Pago Fácil o te las descuentan en tarjeta de débito, de la apertura de una caja de ahorro que te cobran un costo mensual, ahí tenés una tasa del 19,60%".

TdS: Marcelo, recuerdo que en ocasión del Foro Nacional de Seguros el Dr. Pazo dijo que aquellos que tuvieran denuncias las hicieran llegar a la Superintendencia, y a veces como productores que somos tenemos la impresión de que se charla y discute mucho en la mesa del café pero no sé si después se elevan las denuncias. ¿Vos desde AAPAS qué visión tenés sobre si se están denunciando casos ante la Superintendencia?

MG: El sistema de denuncias te lo voy a contar, porque resuelve en el uno a uno pero no vamos al tema de fondo, te diría que nunca podemos llegar a una sentencia ¿Por qué? Porque en el área de Defensa del Consumidor los acuerdos tienen prohibición de publicación; así está creada la ley. La Ley, cuando vos asegurado acordás con la otra contraparte, que en este caso es el acreedor prendario -ya sea banco, plan de ahorro-, nuestros socios nos traen casos, le pedimos alguna documentación (que es la que tenemos publicada en la web) vamos, hacemos la presentación y en la mitad de la negociación te dicen: "señor, le devolvimos a su caja de ahorro todas las cuotas del seguro que les cobramos de más".

Así resuelven en el uno a uno, el asegurado resolvió su problema, pero no atacamos el sistema de fondo, porque no podemos llegar a la justicia, y los casos que planteamos, los jueces entienden que cuando el asegurado recibe una suerte de indemnización no llega a una sentencia firme, porque los abogados son hábiles con los bancos, estamos peleando contra el sector financiero, muchachos…entendamos quién está del otro lado. Y nuestras aseguradoras, que es una pata también del sistema, te dicen: "yo hago todo bien, yo emito la póliza que me requiere el agente institorio", que muchas veces es el mismo banco o los brokers que le dan ese servicio.

El juez dice: "Miren, hay un productor designado." ¿Quién es el productor? El que designó el acreedor prendario. ¿Y qué hacen? Llegan a un acuerdo. "Bueno, está permitido que lo haga con su productor". En el caso que resolvimos uno a uno, el asegurado nos invita a comer, el productor nos dice "Excelente, muchachos, me resolvieron esto", pero institucionalmente no nos sirve porque resolvemos lo individual… el sistema endémico está pensado -y digámoslo abiertamente- en función de los intereses del sector financiero y hay un silencio del sector asegurador, léase Aseguradoras y Cámaras, donde sus integrantes forman parte, hacen todo bien, emiten la póliza que le requirió no el asegurado como soberano sino quien les paga, que es el acreedor prendario.

Nuestras propias compañías, con las que todos los días trabajamos y nos dan una palmada en la espalda, se dan la vuelta en el mostrador y están cerrando negocio con un banco…

TdS: Sí, hay unas pocas excepciones, que creo que son las más perjudicadas junto al colectivo de productores, que es que mínimamente en cada cartera debe haber por lo menos 20, 30 casos de autos que están dos o tres años esperando que terminen como si estamos en una cola que no debiéramos estar.

MG: Aclaro que se mejoró mucho la transparencia; se quitaron los seguros de vida, que hoy en día es sólo el seguro de automotor…lo del seguro de vida era un robo a mano armada donde hasta hubo denuncias penales y el propio Banco Central desactivó.

Yo creo que en este tema el Banco Central es casi un lobbista de los propios bancos, porque debo reconocer que el Superintendente Pazo está trabajando en transparentar este sistema, en decir: "Muchachos, nadie nos puede imponer una póliza", pero luego, cuando vas a la práctica y denunciás, vienen tipos del estudio jurídico que representa a la entidad financiera y te dicen: " acá tengo un contrato aprobado por el Banco Central que en el artículo cuarto te obliga a tener un seguro del bien". Estamos de acuerdo, pero en el séptimo -y recuerden que es un contrato de adhesión-, se toma para sí el derecho de contratar el seguro del artículo cuarto, entonces estás firmando un contrato que es una encerrona en sí mismo, porque el artículo cuarto me pide que debo cubrir el bien, ya sea auto o vivienda, y en el artículo séptimo el tomador del crédito otorga poder de contratación al acreedor y vos firmaste en un solo efecto el contrato de prenda. Entonces viene el abogado y dice; "ustedes me dieron el poder". ¿Qué poder te di? El poder que se firmó, porque la pobre gente quiere el auto y firma cualquier papel… le ponen un mamotreto de 32 páginas, y el tipo firma y en uno de los artículos dice: "me das el poder de contratación por vos", y ya retienen para sí este derecho que les estás otorgando. ¿Y quién regula este contrato? El Banco Central.

Hay un juez que en algún momento tendrá que decir: "esa cláusula es abusiva." En el cuarto te doy el derecho, te obligo, y en el séptimo te doy esa obligación en mi propio beneficio.

TdS: Ya hay jueces que se han expedido, como en el caso “Caló, Marcelo Claudio c/Plan Óvalo”, donde lo liberaron para poder contratar en la misma aseguradora a menor costo la póliza que le habían impuesto. También tenemos el tema adicional que tiene que ver con el fin de las cuotas, el cliente paga la última cuota y caemos en un limbo que no sabemos cuándo se queda sin seguro, si cubre hasta fin de mes, si en ese momento que firmó…

MG: Y te puedo asegurar que muchísimos asegurados están un mes sin cobertura o con doble seguro porque no fue comunicado el cese del anterior…es decir, hay un uso de derecho abusivo del acreedor, que porque le debés 34 cuotas de $ 3.922 pesos sos rehén de un contrato que el propio Estado le da entidad, a través de la aprobación del contrato de prenda y de la IGJ que le da entidad a ese contrato. Y el juez que lee un poco y lee un poco de todo, dice “si, realmente tiene que salir”  y terminás con una sentencia caso que liberan, pero muy poquitos casos llegan. El caso Caló llegó porque el tipo la siguió porque tenía mucha bronca, pero la gente no quiere ir a litigar. ¿Te parece tener que ir a litigar a la justicia?

TdS: Es inadmisible.

MG: Cuando uno quiere comprar un auto, porque necesitas financiarlo o porque mi empresa requiere de una flota adicional de camionetas de reparto porque estoy creciendo, termino en una situación que no tenía evaluada de sobrecostos en el seguro.

Vamos a reconocer que las compañías mejoraron la performance de costos…te permiten cambiar de cobertura, antes ni siquiera podías cambiarte a todo riesgo, no podías acceder a coberturas de cristales, granizo. Hoy las compañías han mirado al asegurado; tenemos casos donde el tipo termina y dice: "A esa compañía que me llevaron no la quiero ver nunca más".

TdS: Eso sería un daño colateral.

MG: Claro. Está afectando primero como mercado, porque el tipo es rehén, dice: "Es el sector asegurador el que no me permite elegir". No le echa la culpa al banco, es el sector asegurador el que le cobra sobrecostos.

La Comisión de Defensa del Asegurado de AAPAS, con Alejandro Carrá y el resto de los muchachos, estamos a disposición; recibimos muchos casos por semana y ayudamos a que se presenten…acá el tema es no hacer transitar al asegurado por un desfile de entrevistas en Defensa del Consumidor. Para colmo imagínense el interlocutor, lo que sabe de seguros ¿se entiendes?

Estamos metiendo a la sociedad en demandas cuando deberíamos respetar la Constitución, pero ustedes conocen al sector financiero que en el 2001 se quedó con los ahorros de los argentinos y saben que no es fácil litigar contra ellos; entendámoslo también.

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