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Edición Nº 572 16 de September
Columnistas
Los Seguros de Responsabilidad Civil (sÚptima parte)
Por el Lic. Roberto Mecca

Continúo con el análisis de distintas coberturas específicas de la rama responsabilidad civil.

En este caso sobre clínicas, sanatorios, hospitales o cualquier otro centro médico asistencial y, por separado, la correspondiente a la del profesional médico como persona humana.

CLÍNICAS, SANATORIOS, HOSPITALES O CUALQUIER OTRO CENTRO MÉDICO ASISTENCIAL

Se trata también de una cobertura que debe contratarse complementariamente a la de Responsabilidad Civil Comprensiva.

Se analizará en principio las situaciones que suelen presentarse en este tipo de actividad.

Puede existir responsabilidad por la actuación de los médicos o por otras circunstancias, producto de hechos de sus dependientes.

Por ejemplo la caída de pacientes de las camillas donde le llevan a realizarse estudios; por suministro de alimentos en mal estado; por mala actuación de enfermeras; por no contar con instalaciones adecuadas o en buenas condiciones de mantenimiento, etc.

En otros casos, como ya se ha expresado, esa responsabilidad puede provenir de errores médicos, ya sea que estén en relación de dependencia con la clínica o que simplemente “alquilen el quirófano”, utilizando su propio equipo de asistentes (anestesista, instrumentadora, etc.) o bien recibiendo en forma parcial o total esos servicios de parte del personal permanente de ese centro asistencial.

La primera situación a considerar es si el médico puede ser considerado dependiente del sanatorio.

Augusto Belluscio interpreta que esa relación no existe por cuanto el principal no tiene derecho de dar al subordinado órdenes o instrucciones en cuanto a la manera de cumplir las funciones confiadas, vale decir que el médico tiene una independencia científica y técnica.

Aunque el director del sanatorio o clínica sea (y por lo general lo es) también un médico, la actuación del profesional es totalmente independiente y personal. Nadie puede darle instrucciones sobre el diagnóstico, medicación adecuada o la forma de realizar una  determinada cirugía.

Pero también el mismo Belluscio aclara que igualmente la clínica tendrá responsabilidad por cuanto el contratante se vale de la obra o de la actividad ajena para el cumplimiento integral de su obligación, remarcando que “lucra con la prestación de los servicios médicos y asistenciales, cobrando una retribución por proporcionarlos en debida forma...”.

La clínica, según el caso deberá  probar que de su parte no hubo culpa y tratándose de un error médico, podrá repetir contra dicho facultativo.

De ahí la necesidad de que el médico (como se verá posteriormente) debe contar con un seguro de responsabilidad profesional a título personal, que le amparará cuando esté atendiendo en su consultorio, cuando realice intervenciones quirúrgicas en una clínica o cuando tenga que atender (por el juramento hipocrático) a cualquier persona que requiera de sus servicios en caso de accidente, intento de suicidio o situaciones similares.

En la búsqueda de casos judiciales, debido a la actuación de clínicas se han encontrado antecedentes por:

•    infecciones hospitalarias (caso de tétanos) por no contar con las condiciones de asepsia y profilaxis necesarias;
•    descarga eléctrica de un bisturí en el transcurso de una intervención quirúrgica;
•    en un geriátrico la muerte de un paciente por el accionar de otro en estado de demencia;
•    error de una enfermera en la aplicación de una inyección;
•    pérdida de una historia clínica con importantes antecedentes del paciente;
•    quemaduras sufridas por un paciente a consecuencia del mal cierre de una bolsa de agua caliente;
•    elevación de la temperatura de una incubadora provocando daños importantes a un recién nacido;
•    error en el suministro de una sustancia de contraste para la obtención de una radiografía;
•    error de diagnóstico en una visita domiciliaria sobre un paciente sobre el que se contaba con una extensa historia clínica por tratarse durante muchos años en ese sanatorio;
•    suicidio de una paciente con antecedentes de haberlo intentado previamente con ingestión de barbitúricos que se ahorca con la sábana de su cama;
•    daño sufrido por un paciente que en un movimiento compulsivo después de una intervención quirúrgica se lesiona un ojo con secuelas importantes;
•    estallido de un tubo de oxígeno en la sala de operaciones afectando la vida del paciente;
•    confusión de paciente (operación de adenoides en lugar de extirparle una hernia; operación de estrabismo en lugar de un fondo de ojos, etc.). Estos casos suelen darse por falta de lectura de la historia clínica, etc. 

Riesgo cubierto:

El seguro se amplía a cubrir la responsabilidad civil contractual del asegurado emergente de las lesiones o muerte que afecte a pacientes y/o acompañantes, aunque medie responsabilidad de los profesionales intervinientes, especificados en la Ley N° 17132 y sus complementarias y/o modificatorias, en cuyo caso se reservan los derechos de repetición que correspondan.

No obstante lo establecido en la cláusula  Riesgo Cubierto de las condiciones generales para los Seguros de Responsabilidad Civil se deja constancia que en relación a las responsabilidades de las personas con funciones de dirección cubiertas, se excluyen expresamente las consecuentes de su actividad profesional que no derive de su función directiva.

Exclusiones:

Quedan excluidos del alcance de esta cobertura, la responsabilidad civil del asegurado, por o a consecuencia de:

•    la tenencia, uso o manejo de vehículos aéreos, terrestres o acuáticos; No obstante,  queda expresamente cubierta la responsabilidad civil hacia los pacientes transportados en ambulancias que sean de propiedad del asegurado y/o contratadas por éste siempre que no se encuentre vigente otro seguro más específico.
•    transmutaciones nucleares, cuando no deriven del uso de “medicina nuclear”;
•    hechos de guerra civil internacional, rebelión, sedición o motín, guerrilla o terrorismo;
•    hechos privados;
•    daños que se produjesen por el uso de armas de fuego;
•    carga y descarga de bienes fuera del local del asegurado;
•    demoliciones, excavaciones, construcción de edificios, instalaciones y montaje con motivo de la construcción, refección de edificios;
•    la tenencia y/o utilización de aparatos y/o tratamientos no reconocidos por la ciencia médica;
•    actos o intervenciones prohibidas por la ley;
•    convenio que garantice el resultado de cualquier intervención quirúrgica o tratamiento;
•    intervención quirúrgica y/o tratamiento que tenga por objeto cambio de sexo y trasplante de órganos o  esterilización;
•    la  derivación a otras clínicas, sanatorios, hospitales y otros centros médico asistenciales de cualquier índole, y cualquiera sea la causa que motive dicha derivación;
•    prácticas de enfermería, médicas o paramédicas efectuadas u ordenadas por personal que carezca de la habilitación pertinente;
•    los daños y perjuicios reclamados y/o por los cuales deba responder fundados en la responsabilidad civil profesional médica institucional y que deba ser amparada por un seguro específico.

Esta cobertura adicional deberá ser contratada obligatoriamente como complemento de las Condiciones de Cobertura Específicas para el Seguro de Responsabilidad Civil Comprensiva  y la cláusula adicional  - Incendio, rayo, explosión, descargas eléctricas y escapes de gas y las coberturas adicionales siguientes, si tales riesgos existieren, Cláusulas:  Carteles y/o letreros y/o antenas y/u objetos afines;  ascensores y montacargas;  guarda y/o depósito de vehículos a título no oneroso;  instalaciones a vapor, agua caliente o aceite caliente y suministro de alimentos.

Cláusula adicional. Expendio y/o servicio de comidas y bebidas a título oneroso:

El asegurador cubre la responsabilidad civil contractual emergente de lesiones o muerte a consecuencia del suministro de comidas y bebidas correspondientes a su servicio. A los efectos de esta cobertura adicional, se deja sin efecto anula la Cláusula -Riesgos no Asegurados, inciso f) de las condiciones generales para los seguros de responsabilidad civil.

Tarifa:

La tarifa referencial considera adicionales obligatorios por especialidades (cirugía, rayo laser y/o medicina nuclear, cirugía cardiovascular y/o neurocirugía y tratamientos psiquiátricos).

También se tiene en cuenta la cantidad de camas hasta 20, 50, 100 y más de 100.

PROFESIONAL PARA MÉDICOS

Por medio de esta cobertura el asegurador se obliga a mantener indemne al asegurado a título personal, por cuanto deba a un paciente o derecho habiente del mismo en razón de la responsabilidad civil contractual o extracontractual en que incurra como consecuencia del ejercicio de la profesión de médico, actuando habitualmente en la especialidad indicada en las condiciones particulares del contrato, producto de acciones u omisiones producidas durante la vigencia de la póliza.

De la definición precedente surgen los siguientes comentarios:

El amparo se otorga exclusivamente a título personal, esto es como persona humana  y no como institución.  La cobertura ampara situaciones de tipo contractual y extracontractual.

La responsabilidad puede surgir  por la acción (ejecución de un hecho) o por la omisión (falta de ejecución del mismo), encuadrándose como ejemplo en este último caso la situación conocida como de falta de atención médica o abandono de paciente.

Todo profesional médico puede desempeñar distintos roles que permiten agrupar las siguientes situaciones:

•    en su consultorio particular;
•    en una clínica, sanatorio, hospital o cualquier otro centro asistencial, sea nacional, provincial, municipal o privado;
•    como médico particular (cirujano) utilizando los servicios del centro asistencial (quirófano, hotelería, etc.) y los profesionales asistentes de ese centro;
•    como médico particular, pero llevando su propio cuerpo de asistentes en forma total o parcial (anestesistas, instrumentadora, etc.);
•    ante cualquier emergencia (un accidente en la calle, un intento de suicidio, etc.).

En caso de resultar condenado un centro asistencial a raíz de la mala praxis de un profesional  médico, dicho centro, como se comentó anteriormente, puede repetir contra el médico responsable.

La obligación contractual con el paciente existe aunque no sea en forma directa entre éste y el médico o un centro asistencial. Por ejemplo por medio de una obra social.

Culpabilidad del médico:

Nerio Rojas, en su libro “Medicina legal” hace un interesante análisis respecto al modo de considerar la culpabilidad de un médico y sus consecuencias:

“... El médico como profesional cae en las obligaciones del derecho común; es responsable  de los daños producidos por su negligencia, ligereza o ignorancia inexcusable;  los  tribunales no deben entrar en el análisis de cuestiones técnicas discutidas, sino de los conocimientos y normas elementales, fundamentales; en la aplicación de estos principios, los tribunales deben ser prudentes; esto no afecta al prestigio y progreso de la medicina....”

Los actos u omisiones de un profesional médico encuadran generalmente en situaciones de culpa, la cual puede provenir generalmente de:

•    imprudencia (emprender actos fuera de lo corriente, causando efectos dañosos);
•    negligencia (falta de adopción de las precauciones debidas);
•    impericia (falta o insuficiencia de aptitudes para el ejercicio de la profesión);
•    inobservancia de los reglamentos (ignorar disposiciones dictadas por autoridad competente).

No se ampara el dolo o la culpa grave, esto es el acto con intención, como sería por ejemplo el caso de una intervención quirúrgica ilegal (Por ejemplo el aborto no terapéutico), actuar en estado de ebriedad o drogadicción, etc.

La llamada culpa médica puede provenir de un error de diagnóstico, de la inobservancia de un examen previo imprescindible antes de una operación quirúrgica, de descuidos, del incumplimiento de recaudos asépticos, entrega de recetas equivocadas, indicación  incorrecta de una aplicación inyectable o bebible, oblitos (olvidos quirúrgicos), etc.

Fijación de la suma asegurada:

En un criterioso artículo publicado en la Revista Todo Riesgo, el Dr. Héctor Perucchi enumera entre las circunstancias a tener en cuenta para la fijación de la suma asegurada las siguientes:

•    especialidad médica del profesional (no será lo mismo para un neonatólogo o pediatra que para un gerontólogo);
•    cuánto tiempo dedica a su profesión (desde el médico superactivo que atiende en varios lugares o el que lo hace solo dos veces por semana y en horario reducido en su consultorio);
•    condiciones del establecimiento donde se desempeña (desde un centro asistencial de última generación hasta la sala de primeros auxilios de un barrio carenciado);
•    tipo de pacientes a los que suele atender (por ejemplo un profesional traumatólogo que se dedique a atender a jugadores de la selección nacional de fútbol u otros deportes, personas del ámbito artístico (Vgr. cantantes con intervenciones quirúrgicas de cuerdas vocales, pianistas por lesiones en las manos, etc.).

Riesgo cubierto:

El asegurador se obliga a mantener indemne al asegurado a título personal por cuanto deba a un paciente o derechohabientes del mismo hasta la suma máxima fijada en razón de la responsabilidad civil contractual o extracontractual en que incurra como consecuencia del ejercicio de su profesión de médico, según consta en la habilitación correspondiente otorgada por la autoridad competente, y actuando habitualmente en la especialidad o especialidades que se detallan en el frente de póliza. Conste asimismo que se cubrirán únicamente las consecuencias de acciones u omisiones imputables al asegurado cometidas durante la vigencia de la póliza.

Franquicia o deducible a cargo del asegurado:

Contrariamente a lo establecido en las condiciones generales, el asegurado participará en las indemnizaciones debidas por evento y/o por profesional cubierto hasta el 5% de la suma asegurada fijada. El deducible podrá ser pactado previamente por un porcentaje menor al límite señalado en el presente artículo ajustando la correspondiente prima. Esta franquicia o deducible no podrá ser amparada por otro seguro.

Riesgos excluidos:

El asegurador no cubre la responsabilidad por daños que sean causados por:

•    clínicas, sanatorios, hospitales o cualquier otro centro asistencial en los que el profesional médico desempeñe tareas, ya sean esporádicas o habituales, o con carácter de excepción.
•    otros profesionales médicos no específicamente cubiertos por esta póliza y que colaboren con el Asegurado.
•    otras personas en relación laboral con el centro asistencial.
•    incumplimiento del secreto profesional.
•    actos o intervenciones prohibidas por la ley.
•    convenio que garantice el resultado de cualquier intervención quirúrgica o tratamiento.
•    intervención quirúrgica a los efectos de trasplante de órganos o esterilización.
•    daños sufridos por personas que practiquen alguna actividad por cuenta del asegurado, por motivos   profesionales o científicos.
•    culpa grave asimilable al dolo.
•    rechazo terapéutico por parte del paciente y/o de los familiares.

Jefe de equipo:

Cuando el asegurado se desempeñe como director o jefe de equipo se lo cubrirá únicamente mediante la contratación de la cobertura específica que se estipulará en la cláusula pertinente, contemplando el recargo de prima que corresponda.

Tarifa:

La tarifa referencial para la determinación del costo tiene en cuenta el tipo de especialidad del profesional, siendo las de mayor tasa las que corresponden a especialistas en cirugía estética y anestesistas. Le siguen en orden cirujanos, ortopedistas, ginecólogos, obstetras, urólogos y pediatras.

Con menor peligrosidad en cuanto a su función se ubican médicos psicólogos, psicoanalistas,  psiquiatras y odontólogos.

Si el profesional se desempeña como jefe de equipo tiene un recargo sobre la tasa de prima de su especialidad.  

Hasta la próxima.

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