Edición Nº 584 07 de December
Internacionales
¿Qué tan fácil es vender las joyas robadas en el museo de Dresde?
Asalto a la Bóveda Verde del Palacio

Tras el espectacular robo de obras de arte en Dresde, se plantean preguntas sobre el alcance de los daños y el seguro de los tesoros.

Según la Policía de Dresde, dos sospechosos irrumpieron el lunes pasado por la madrugada en la cámara del tesoro, en la sala de la Bóveda Verde del Palacio de Dresde, donde se exhibe la colección de joyas y saquearon una vitrina que contenía casi 100 objetos: había joyas, piedras preciosas y perlas.

¿A cuánto asciende el daño?Marion Ackermann, directora general de las Colecciones de Arte del Estado de Dresde (SKD, según sus siglas en alemán), dijo que el daño fue menos una pérdida material que una catástrofe cultural e histórica y añadió que no puede medirse en dinero por lo que se niega a hablar de valores millonarios.

La Policía, según el diario germano Bild, cree que un grupo de ladrones consiguió acceder al edificio y robar piezas por valor de aproximadamente 1.000 millones de euros. Los agentes sellaron el edificio para hacer un inventario de lo robado y buscaban pistas que pudieran llevarles a los ladrones.

Ackermann destacó que el robo creó una laguna en el tesoro del príncipe elector Augusto el Fuerte (1670-1733) que lo deja ahora incompleto. Las SKD gestionan 15 museos en la capital sajona del Este alemán: uno de ellos es el Palacio de Dresde.

¿Están asegurados los tesoros robados? En principio, los objetos culturales de los museos públicos en Alemania no están asegurados: los daños están cubiertos por la llamada responsabilidad del Estado que es atractiva para los museos públicos, ya que no tienen que pagar primas de seguro.

¿Se podrían vender las joyas sustraídas? Según los expertos, la venta de diamantes robados en el mercado libre es extremadamente difícil. Margaux Donckier, portavoz del centro de comercio de diamantes de Amberes, el más importante del mundo, dijo que estos vendedores están estrechamente conectados y tienen acceso a información sobre piedras robadas en todo el mundo a través de bases de datos.

Además, tienen una línea que los conecta de forma directa con la policía belga: Amberes, el barrio de los diamantes, está controlado por 2.000 cámaras de video.

En el caso de la gran moneda de oro robada del Museo Bode en Berlín, los investigadores dicen que la pieza fue desmembrada por lo que, de ese modo, pude ser vendida.

Mirá tambiénRobo de película en un antiguo castillo: se llevan joyas por mil millones de euros del Palacio Real de Dresde¿Este destino también amenaza al botín de Dresde?A diferencia de una moneda de oro, que puede venderse fácilmente como metal precioso, las joyas de Dresde solo conservan su valor único como piezas enteras. Un broche o un diamante pueden ser desmontados, pero los comerciantes notarían inmediatamente un diamante de origen dudoso, entre otras cosas, debido a la antigua técnica de esmerilado.

¿Qué papel desempeña el público? La experta Donckier del centro de comercio de diamantes de Amberes, donde se comercializan piedras por valor de 48.000 millones de dólares estadounidenses (44.000 millones de euros) por año, señala que el rol del público es muy importante.

Cuando, hacia 2016, a la celebridad estadounidense Kim Kardashian le robaron joyas en París por un valor estimado de nueve millones de euros, se corrió la voz rápidamente: entonces, los bienes se volvieron invendibles.

¿Qué podrían estar planeando los perpetradores del asalto con el botín? Según el seguro Ergo, que también asegura obras de arte, las joyas no suelen ser robadas por su valor histórico, sino por su alto valor comercial: las joyas pequeñas pueden alcanzar cifras de venta muy altas.

Ergo indica que cuando los objetos son desmantelados, pueden entrar en el flujo económico y esto encubriría los rastros de los perpetradores. (EFE)

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