Edición Nº 593 20 de February
Noticias de la Semana
Asalto y muerte
En robo a sucursal del Banco Nación matan a un cajero y se escapan con un botín millonario

Esperaron a que las puertas de la sucursal del Banco Nación de Isidro Casanova abrieran y que las personas que hacían la fila en la vereda entraran. Minutos después de las 10, al menos cuatro encapuchados armados llegaron en un auto robado y dispuestos a todo. Apenas entraron empezaron a los tiros y mataron a un empleado de un tiro.

El bancario asesinado fue identificado como Mario Germán Chavez Torrez (31), estudiante de ingeniería e hijo de Rinaldo Chavez, ex tesorero de esa sucursal.

El asalto ocurrió en el Banco Nación ubicado en Roma 3271, en La Matanza. Allí también, en un edificio anexo, funciona una sede de la Anses. Los ladrones, por lo menos cuatro, llegaron en un Renault Fluence gris y bajaron con las caras cubiertas, algunos con medias de mujer, y armados.

"Yo estaba en el anexo de la Anses y quise ir para el cajero. Cuando iba por la mitad del hall veo que un montón de gente entra corriendo y diciendo: ¡'Llamá a la Policía que están armados!'", contó a Clarín Marisa (44), una testigo del episodio. En ese momento, una empleada de Anses accionó la persiana metálica para cerrar el acceso. "La persiana no llega a la mitad que empezaron a los tiros", dijo la mujer.

Los ladrones obligaron a los clientes y los empleados a tirarse al piso y fueron hasta la línea de cajas, donde exigieron dinero.

En ese momento, Germán, que trabajaba en atención al público, habría querido escapar y uno de los ladrones le disparó un tiro en la espalda, según fuentes judiciales. El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, dio otra versión. Dijo que "lamentablemente Germán, sin pensar, intentó forcejear con uno de los delincuentes, recibió un disparo que le produjo la muerte".

Gabriela, una médica que estaba en el banco cuando ocurrió el asalto, dijo que Germán la estaba atendiendo a ella cuando escuchó gritos de otro sector del banco y fue a ver qué ocurría.

"Cuando pego la vuelta los veo a los chorros del otro lado, con máscaras. Este chico (Germán) forcejeó con uno de los chorros, otro asaltante le quiso tirar pero le dió a su compañero en la pierna. Germán siguió forcejeando, cayó al piso y ahí le dieron un tiro en la espalda. Cuando se fueron los delincuentes lo fui a asistir pero ya estaba muerto", dijo la mujer a TN.

Después de cometer el crimen, los ladrones escaparon. Al herido lo tuvieron que sacar dos de sus cómplices en andas. Aún no estaba confirmado si habían llegado a robar algo o no. "Se les cayó la bolsa con toda la plata en la calle", dijo Gabriela. Extraoficialmente se hablaba de un botín de 1 millón de pesos.

Durante la fuga de los asaltantes, un agente de la Policía Federal que se encontraba de civil haciendo un trámite en la entidad, comenzó a disparar contra los ladrones, que respondieron a los tiros y alcanzaron a subir al auto. Uno de los balazos impactó en la ventanilla del acompañante del Fluence. En la vereda quedó una zapatilla que creen que es del asaltante herido.

En ese auto hicieron apenas 250 metros y lo dejaron abandonado en Quito al 5100, sobre una calle de tierra. Según testigos, de allí subieron a un Volkswagen Suran. No se supo nada más de ellos.

Fuentes policiales señalaron a Clarín que el Fluence había sido robado el miércoles en Lanús. La dueña del auto se acercó el viernes a buscarlo, después de enterarse en los medios que su vehículo había sido utilizado en el asalto al Banco Nación.

Germán era muy conocido por los comerciantes de la zona y clientes del banco. Apenas se enteraron de lo que pasó, su familia se acercó a la puerta del banco. También lo hicieron amigos de él.

"Era una buena persona. Muy buena. Yo no sabía cómo hacer un trámite y él me lo hacía. A veces atendía al público y otras pagaba en la caja", dijo Juan Luna, un cliente que estaba adentro de la sucursal esperando para cobrar la jubilación.

Otra cliente que justo salía de la sucursal dijo que cuando salió a la vereda vió parar el auto en el que se movían los delincuentes. "Yo justo me paré en la vereda para llamar a mi hija y avisarle que no pude hacer el trámite y me iba a trabajar y veo que se bajan encapuchados con ametralladoras. Me metí adentro del banco del susto".

"Había un griterío de que robaban. Una locura. Venían con armas. La gente empezó a tirarse al piso. A los segundos rompieron todos los vidrios y gritaron: '¡Todos al piso!'. Fue un loquero adentro del banco", relató.

"Yo los conozco a todos los empleados, son todos jovencitos. Esto es una tragedia", dijo la mujer. El hecho es investigado por juzgado federal N° 3 de Morón a cargo de Néstor Barral. Los investigadores intentaban determinar si los asaltantes habían cometido una salidera en una financiera minutos antes.

Peritos de la Policía Bonaerense y de la Policía Federal trabajaron en la escena del crimen e interrogaron uno por uno a todos los clientes, empleados y jubilados que estaban en la lugar en el momento del hecho. Según informó Télam, en el banco había dos vigiladores de la empresa Briefing Security, sin armas. Ninguno pudo intervenir.

"La policía y la ambulancia tardaron 10 minutos en llegar, luego estuvimos 3 horas sin ser asistidos", le reclamó Marisa a Clarín. La bronca era repetida entre los distintos testigos que estuvieron en el lugar y vecinos y comerciantes de la zona.

Denuncian que a pesar de haber un banco, en la cuadra nunca hay vigilancia. Clarín comprobó que ni siquiera hay cámaras de seguridad sobre Roma ni sobre Ruta 3.

"Isidro Casanova es zona liberada por completo. Revientan comercios a la noche, queman autos, motochorros le roban a los que salen del banco. Pusimos cámaras y alarmas comunitarias que pagamos los vecinos y nos las rompieron", dijo a Clarín Omar (50), un comerciante.

"Hace un mes nos reunimos con el comisario y nos dice que no tienen patrulleros, que están todos rotos, que no tienen para la nafta y les falta gente", agregó. "A la Municipalidad de La Matanza le pedimos durante tres meses que arreglen focos de luz quemados. Nunca lo hicieron. Tuvimos que poner plata los vecinos y arreglarlos nosotros", se quejó. (Clarin.com)

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