Edición Nº 613 05 de July
Noticias de la Semana
Daños por vandalismo
Entre Ríos: le rompieron un silobolsa y por la lluvia perdió más de $2 millones

El último miércoles, a las 15, cuando Mariano Moreno se fue del campo, cerca de Gualeguaychú, los silobolsas estaban sanos. Al día siguiente, un silobolsa con soja apereció cortado y, lluvia mediante, que afectó la mercadería, perdió más de $2,4 millones.

"La cosecha pasó hace un mes y medio y se tomó la decisión de hacer silobolsas porque era una zona sin tránsito. Este silo quedó cerca de un camino, pero por ahí no transita nadie. Hay una persona que vive en una estancia para la parte ganadera y nos avisó que la bolsa estaba rota de tal lado a tal lado, que teníamos que sacarla. Cuando nos mandó la foto vimos que el daño era total y que lo habían hecho previo a la lluvia", contó Moreno.

El silobolsa tenía 234 toneladas de soja. "Al cortarlo de ambos lados la soja cayó sobre la tierra mojada, llovió y se echó a perder. Nosotros nos enteramos hoy y ahora la vamos a sacar. Es un campo que queda a 35 km de nuestro centro de operaciones", agregó.

Moreno señaló que en los últimos cuatro meses en los campos de la zona ya se cometieron tres actos de vandalismo de rotura de silobolsas, y que además son constantes los robos de maquinaria y herramientas. "O llegás un día y te encontrás con que el tanque de combustible está vacío. No sabemos si osan de una brújula", explicó.

Por el estado húmedo de la soja, dijo que prevén que quede un 30% en el piso y lo que está en la parte superior podrían entregarla a alguna cooperativa. "El 70% que podemos recuperar todavía esta húmeda. Ahora vamos a estar a la buena de Dios para que la acepten en alguna cooperativa para que se destine al consumo local, granja de cerdo o algo", indicó.

"Si la pérdida es total, serían $3 millones", calculó. A los costos del valor de la mercadería, también resta agregarle aquellos servicios de traslado y reubicación de lo que quede del cultivo. "Si no se hace algo rápido, esa soja humedecida inicia el proceso de germinación y degradación de la semilla, esto hace que el puerto rechace la mercadería", dijo.

En el campo, que queda en el distrito Palavecino, a 12 kilómetros de Gualeguaychú, había tres silobolsas en total, pero solo uno que estaba cerca del camino fue atacado.

En definitiva, "me amarga porque ellos (los delincuentes) piensan que le hacen daño a un terrateniente poderoso, pero con esto lo que ganan es que los dueños empiecen a replantearse las situación, bajándose de campos que están en las cercanías, a disminuir las inversiones porque estos delitos son cada vez más frecuentes. Esas son las consecuencias y en lo único que repercute es en los laburantes", cerró. (La Nación)

suscribir